COFRADÍA DE LA ORACIÓN EN EL HUERTO DE LOS OLIVOS

La Cofradía de la Oración en el Huerto de los Olivos es una cofradía de Semana Santa que participa en la Procesión General del Santo Entierro del Viernes Santo en Salamanca.

Emblema

 
La base del emblema de la cofradía es el de la Cofradía de la Vera Cruz, al haber nacido como filial de ésta. Así contiene Cruz roja con sudario blanco sobre dos peldaños, rojos también, asentados sobre un pie en el que aparecen las letras A M (Ave María). Sobre los escalones descansa también un Cáliz y el conjunto está orlado por dos ramas de olivo. El fondo es de color verde.

Hábito

Túnica blanca con botonadura de color verde. Capa de color blanco (solo para los hermanos de fila). Capirote de color verde con el anagrama de la Cofradía bordado, para los hermanos de fila. Capelina de color verde, con anagrama bordado, para los hermanos de carga. Cíngulo verde para los hermanos de fila y fajín para los de carga. Zapatos y calcetín de color negro y guantes de color blanco.

 


Historia

El motivo de la fundación de esta cofradía hay que buscarlo en el contexto socio-político que desde mediados los años 40 venía favoreciendo la constitución de estas instituciones, que en el caso de la Semana Santa fomentaba la propia Junta Permanente y se fundamentaban en el gremialismo. Tratando pues de que todos los gremios o profesiones encuadradas en los Sindicatos Provinciales rindiesen culto a un patrón o patrona, o bien entrasen en cofradía, y pensando en sacar el paso de la Oración del Huerto para ayudar a la Vera Cruz, la respuesta a estos deseos parecía clara ¿quién sino los hortelanos eran los más indicados para satisfacer esta pretensión? A principios de 1951 tomó la iniciativa Ramón García Nieto, párroco del Arrabal y asesor religioso de Sindicatos, que contactó con el presidente del Sindicato Provincial de Frutos y Productos Hortícolas, Ezequiel Bermejo, y le convenció para llevar a la práctica la idea de la fundación.
En el mes de marzo, en una reunión celebrada en la Cámara Sindical Agraria, queda constituida la nueva cofradía y se decide considerar socio fundador a todo el que se inscriba antes del 1 de abril, nombrando por aclamación la primera Junta Directiva, de la que Ezequiel Bermejo fue hermano mayor; Julián Romo González, segundo hermano mayor, Jesús Mañosa Ingelmo, secretario; Bernardo González Holgado, fiscal tesorero; Emilio Vicente Pérez, contador; Amador Ramos García, hermano Custodio; y Lorenzo García García, Jefe de "paso".
Sin embargo resultó ser Luis Marcos el verdadero impulsor de la cofradía, y aunque no formó parte de la primera directiva entró muy pronto en ella como secretario, estando ligado a ella, en distintos cargos, durante más de veinte años. Debido a su profesión como distribuidor de semillas tenía un contacto continuo cono los hortelanos, razón por la que logró inscribir a la mayoría de los cofrades que lo hicieron en el primer año.
De este modo, en 1952 había más de cincuenta cofrades para participar en el primer desfile procesional. Todos eran hortelanos, vendedores de frutas o verduras, o personas relacionadas de alguna forma con estas actividades. Para salir ese año en procesión se hizo un hábito provisional, que una vez confeccionado no se quiso cambiar y persistió por muchos años. Este hábito constaba de túnica verde, capirote azul, guantes y cíngulo negro; algún año después se añadió una capa gris. Luis Marcos fue el encargado de distribuirlos y su propia hija bordó los emblemas de los capirotes y la bandera de la cofradía.
Ya en este primer año se llevó a cabo uno de los hechos que más tradición ha tenido durante los últimos años en la vida de muchas cofradías salmantinas: el <>. Este evento culinario consistía en que los cofrades, tras la misa del Domingo de Ramos, aportaban los productos de sus huertas y granjas --huevos, chorizo... y limones con aceite y azúcar- y preparaban este plato tan típico del mundo rural; después confraternizaban durante el almuerzo. Esta tradición se mantiene, aunque se encargue el plato en un establecimiento hostelero, y ha sido imitada por otras cofradías salmantinas, llegando a ser la peculiaridad gastronómica de la vida cofradiera salmantina.
A los dos años de esta fundada la cofradía muchos se dieron de baja, pasando de los aproximadamente 80 que eran en 1953 hasta los 30 de 1956. No obstante, y gracias al tesón y buena fe de los que quedaron, la cofradía pudo ir salvando estas dificultades.
El contacto entre los cofrades era muy escaso al vivir casi todos en los extrarradios de la ciudad o en municipios colindantes, como Cabrerizos o Tejares. Sólo se veían tres veces al año: el Domingo de Ramos, que celebraban la comunión general, el almuerzo y el cabildo general ordinario; el Viernes Santo, en la procesión, y el 15 de mayo, en la fiesta patronal de los labradores, San Isidro, que asistían a una misa por los hermanos fallecidos en la Capilla de la Cruz. Los primeros años celebraban la misa del Domingo de Ramos en la iglesia del Arrabal, por ser su asesor religioso el párroco, pero desde 1954 pasó a hacerse en la Catedral Vieja, destacando que todo el laurel que se repartía para su bendición en dicho templo era aportado por los cofrades de la Oración en el Huerto de los Olivos.
De los desfiles procesionales de estos primeros años se puede significar que los hermanos iban alumbrando con gruesos cirios, y tal era la preocupación por ellos que se nombró un encargado para su distribución y posterior recuperación. Más interesante puede ser lo referente a la preparación del paso, en el que las pequeñas figuras cedidas por la Vera Cruz iban sobre unas andas demasiado grandes para ellas. Pero lo más destacado del paso era lo recargado de vegetación que iba, con muchísimas ramas de olivo y todo el suelo recubierto por la hierba que días antes alguno de los cofrades había segado en su huerta. Las andas eran cargadas a hombros por doce hermanos, exentos del pago de cuotas por tal servicio. Con posterioridad, por la escasez de hermanos y por resultar más cómodo, pasaron a sacarse las figuras sobre una carroza con ruedas que cedía la Junta Permanente. Como vimos con anterioridad, el peor momento de la cofradía no se produjo a finales de los años 60 y principios de los 70, como sucedió en las restantes, sino hacia 1956 y 1957, cuando se produjeron tantas bajas consecutivas. El trabajo de Luis Marcos y la ayuda material de la cofradía de los comerciantes fueron decisivos a la hora de salvar esta institución que parecía destinada a desaparecer al poco de su nacimiento. Aunque la mayoría seguían siendo hortelanos hubo que admitir cofrades que no lo fuesen, de tal forma que en 1964 se contaba con 50 miembros, cifra que prácticamente se mantuvo durante todos los años de la crisis general de la Semana Santa, pues en 1975 eran 60.
El 15 de mayo de 1963, después de la tradicional misa de San Isidro, se celebró una junta extraordinaria en la que se aprobó el cambio de hábito, pues el anterior era de muchos colores. También se hizo una proposición que no se llevó a efecto, consistente en adquirir en propiedad las imágenes del paso encargándolas a un escultor. Al no poderse conseguir unas nuevas imágenes hubo que restaurar las existentes y poner una peana a los apóstoles, trabajo que se llevó en 1968.
La década de los años 70 puede resumirse con una sola palabra: estancamiento. No hubo nada digno de reseñar, y hay que esperar a los primeros años de los 80 para atisbar la recuperación de la cofradía, cuya primera manifestación fue el aumento del número de hermanos, propiciado en buena parte por la admisión de mujeres, que antes sólo podían ser hermanas de devoción. En 1985 comenzó esta cofradía a acompañar a la de la Cruz en el desfile que esta decidió organizar para completar el vacío procesional existente el Lunes Santo. En 1986 se formó dentro de la cofradía una banda de cornetas y tambores que desfilaba con el hábito reglamentario, sustituyendo el capirote por una esclavina. Lamentablemente no pudo seguir manteniéndose esta banda y 1989 fue el año en que actuó por última vez.
Desde 1987 los progresos han sido notables, ese año la cofradía consiguió en propiedad unas andas nuevas, dejando de depender de la carroza de la Junta Permanente y volviendo a sacar el paso a hombros. Poco a poco ha ido consiguiendo en propiedad todos los elementos necesarios para el desfile procesional, que antes el eran prestados por la Cofradía de la Vera Cruz. En 1988 logró tener consiliario propio, dejando de tener que ser asistidos espiritualmente por el capellán de las monjas de la Vera Cruz. Vemos, por tanto, que la Cofradía de la Oración en el Huerto de los Olivos va paulatinamente independizándose, hasta el punto que ya sólo necesita de la Santa Cruz la cesión de las imágenes procesionales.
En la administración también se ha mejorado, y en buena parte es logro de la Junta Directiva que, encabezada por Pascual Ávila, desde 1987 viene trabajando para hacer de esta cofradía una institución modélica y dotada de personalidad propia.
Además, continuando con lo expuesto en los dos últimos párrafos y prosiguiendo con la dinámica de optimizar la Cofradía, se siguen produciendo cambios en la misma y raro es el año en que no ha presentado alguna novedad o se ha visto inmersa en algún proyecto.
Desde finales de los años 80, participa y colabora, activamente, en la Procesión del "Encuentro", portando a hombros, hermanos de esta Cofradía, el paso del "Santo Sepulcro", perteneciente a la Cofradía de la "Vera Cruz".
En 1992 son aprobados unos nuevos Estatutos y se estrena, en el desfile, faroles y un mástil para la bandera. Un año más tarde se inician las gestiones para que la monjas de la "Vera Cruz" realicen un nuevo estandarte y ya en 1994 se aprueba el cambio de anagrama, incorporándose al existente un cáliz y dos ramas doradas de olivo.
Desde 1995 se desfila con varas de mando nuevas y se adquieren las primeras medallas con anagrama de la Cofradía y motivos alusivos a la Oración en el Huerto de los Olivos. Entre 1998 y 1999 se restauran las imágenes y se descubre su valor artístico y en 1999 la Hermandad comienza a apadrinar un niño de Perú.
En 2000 las innovaciones son bastantes y en la procesión de ese año se estrena el nuevo estandarte (antes citado), cirios y hachones, además de un paso más ligero y corto, para ser cargado por unos cuarenta y dos hermanos. En 2001 la Cofradía adquiere en propiedad un local con el fin primordial de la guarda y custodia de las imágenes y enseres, y con la intención de que sea un lugar de encuentro para todos sus componentes.
En 2002 se celebra el cincuentenario de la fundación de la Cofradía por lo que se crea un logotipo especial para conmemorar este evento, ejerciendo, además, de mayordomos de la procesión de "Jesús Amigo de los Niños". Por el mismo motivo, es la encargada de organizar el Vía Crucis Popular, celebrado en el Paseo de las Úrsulas de Salamanca. Sale a la luz el primer número de la revista "Getsemani", que nace en el seno de la Hermandad, con la que se pretende, principalmente, conocer la historia e inquietudes de nuestra cofradía y cofradías hermanas de toda España; volviéndose a publicar el segundo número en el año 2004.
Igualmente y siguiendo con las novedades programadas por tan extraordinario hecho, la "Agrupación musical O.J.E. de Salamanca", con la que esta Cofradía se encuentra hermanada, prepara y estrena, expresamente, la marcha "Oración en Getsemaní".
En los últimos años viene cooperando con Cruz Roja de Salamanca en el "Día de la banderita", siendo titular de una de las mesas de postulación, para la recaudación de fondos destinados a dicha institución.
En la actualidad la Cofradía se encuentra en trámites para su inscripción en el Registro de Entidades Religiosas del Ministerio de Justicia, con el fin de que posea entidad propia, tanto eclesiásticamente como de forma civil.

Imágenes Titulares

La Oración de Jesús en el Huerto de los Olivos
Grupo de cinco figuras perteneciente a la Cofradía de la Vera Cruz, que componen "La Oración de Jesús en el Huerto de los Olivos".

Destaca el motivo central, de tamaño inferior al natural, con las figuras de Cristo y el ángel con el cáliz, por la vida y movimiento de los paños. Los tres apóstoles dormidos (Pedro, Santiago y Juan) son de distinta mano y más pequeños. La referencia cronológica más antigua sobre este grupo escultórico data de 1679, por lo que es anterior.

Un documento conservado en la Cofradía de la Vera Cruz ha permitido recientemente atribuir el grupo al escultor Juan Tenan Coll

De autores desconocidos, las principales imágenes pueden ser atribuidas a la Escuela de Alejandro Carnicero.

Desfila sobre andas de madera con ribetes y molduras doradas en los laterales realizadas en 2002 portadas por 42 hermanos.